Los océanos, los grandes pulmones del Planeta

Los océanos y mares son una parte fundamental para la vida en la Tierra y una pieza clave para asegurar el bienestar de las generaciones futuras, ya que en ellos se absorben gases, se reproducen especies de importancia económica, forman parte del ciclo del agua, regulan la temperatura del planeta, etc. México tiene el privilegio de poseer un mar que no comparte con ningún otro país, el Golfo de California también conocido como Mar de Cortés, pero también está rodeado por el mar Caribe, el Océano Pacífico y el Golfo de México. Estos sitios albergan valiosos ecosistemas como el Arrecife Mesoamericano, reconocido por ser el más largo de América y el segundo del Planeta, y son el hogar de miles de especies.

¿Cuáles son sus amenazas y riesgos?

En nuestros mares y océanos habitan una infinidad de especies únicas, muchas carismáticas como la Chabelita tricolor (Holacanthus tricolor). Por desgracia, la pesca industrial caracterizada por su actividad de alto impacto, aunado a la contaminación y el cambio climático ha puesto en grave peligro a los ecosistemas marinos, y en un inminente riesgo a la biodiversidad marina y el futuro de la humanidad. Las malas prácticas pesqueras como la sobreexplotación y el mal uso de los materiales provocan la muerte de especies como tortugas, delfines e incluso animales de gran tamaño como las ballenas; por otra parte, el turismo con falta de regulación también es una amenaza al perturbar a las especies marinas.

¿Qué podemos hacer para ayudar en su conservación?

Son muchas las acciones que podemos hacer para salvar nuestros mares y océanos, por ejemplo, cuando visitemos estos sitios evitamos generar desechos y si está en nuestras posibilidades recolectar los que podamos encontrar. Por otra parte, haciendo compras y consumiendo productos que no generen desechos en nuestro día a día así como evitar las emisiones de CO2 y la reducción de los plásticos, contribuimos enormemente. Recuerda que una medida muy importante para ayudar a la fauna, es NO adquiriendo productos y subproductos de ellos que se elaboran de forma ilegal, así como informar a las demás personas sobre esto y ayudar a las organizaciones que trabajan en la conservación de la biodiversidad. Visitar las playas y otros ecosistemas marinos no está mal, pero recuerda siempre hacerlo con responsabilidad y cuidado.