Psitácidos mexicanos, batalla contra la extinción 

Sin duda, los psitácidos son de las aves más hermosas y apreciadas en el mundo, y en México habitan 22 especies que comúnmente se les conocen como loros, pericos y guacamayas, miembros de la familia Psittacidae. De enero a abril, muchas de estas especies comienzan su época del amor y su temporada de reproducción, lo que representa una luz de esperanza para salvar a estas aves únicas ya que el 95% de los psitácidos mexicanos están en peligro de desaparecer. 

¿Cuáles son los riesgos y amenazas para estas aves? 

La destrucción de sus hábitats como consecuencia del crecimiento de los asentamientos humanos aunado al tráfico ilegal de fauna silvestre, son las principales causas por la cual estas aves están desapareciendo. Desde el 2008 la compra-venta y tenencia de los 22 psitácidos mexicanos quedó estrictamente prohibido en México. Si los ciudadanos, autoridades y empresas no actuamos rápido en la protección de estas aves, en un futuro cercano pueden desaparecer. 

¿Qué puedo hacer para ayudar a su conservación? 

De febrero a mayo de cada año inicia la temporada de mayor extracción de polluelos de pericos, loros y guacamayas para su comercialización como mascotas, un problema tan grave que en un solo día puedes encontrar hasta cientos de polluelos en venta por redes sociales. Tristemente, por cada 10 loros que son capturados solamente 1 va a sobrevivir a las condiciones de maltrato, estrés y hacinamiento, y terminará como una mascota en un hogar donde probablemente no reciba los cuidados ni la alimentación adecuada. Con el fin de erradicar este problema, diversas organizaciones recomiendan que los ciudadanos nos ayuden a lo siguiente:

  1. Evitar y denunciar la compra-venta de polluelos y aves capturadas de vida silvestre. 
  2. Informar a amigos, conocidos y familiares acerca de las especies loros, pericos y guacamayas mexicanas. 
  3. Si eres testigo de la posesión o interés en una de estas aves, informarles acerca de sus amenazas y su protección.
  4. Participar e invitar a más personas a las actividades que se realizan para su protección.